Hace un año, el 30 de julio de 2020, la NASA enviaba a Marte, a bordo del cohete Atlas-V, la sonda Perseverance para seguir estudiando señales de vida en el planeta rojo. Dentro de la sonda, el helicóptero Ingenuity, desarrollado para probar, por primera vez, en otro mundo, el vuelo controlado y motorizado. Pero ¿cómo fueron capaces los científicos de la NASA de construir el helicóptero que volaría en Marte?
La NASA creó primero un Marte virtual y un helicóptero virtual que fue probado y adaptado, pues cuando el equipo llegara a Marte sería demasiado tarde para hacer modificaciones: la distancia mínima de la Tierra a Marte es de unos 54,6 millones de kilómetros, o unos 350 días de viaje.
Lo que invalidaría los resultados y las metas del proyecto, considerada la sexta misión planetaria robótica más cara de la NASA (unos US$ 2,75 mil millones en el proyecto a lo largo de 11 años, incluidos US$ 2,2 mil millones para el desarrollo y la construcción del hardware, US$ 243 millones para servicios de lanzamiento y US$ 291 millones para 2 años y medio de operaciones de la misión).
Una prueba más de que la tecnología de los gemelos digitales se está convirtiendo, con rapidez y cada vez más, en una parte central de la ingeniería.
Los gemelos digitales se utilizan, de hecho, en el programa espacial de la NASA desde los años 1960. Un ejemplo es el desarrollo de un gemelo digital para evaluar y simular las condiciones a bordo del Apollo 13.
Pero esa es otra historia…




